Última actualización: 13 de agosto de 2026
Si tienes empleados, ya has oído hablar de la subida del SMI este año. Pero entre "ha subido el salario mínimo" y "sé exactamente qué tengo que revisar en mis nóminas" hay una distancia enorme — y es justo ahí donde suelen aparecer los problemas. Vamos a aclararlo con calma, porque hay un matiz en esta subida (la retroactividad) que se salta mucha gente y que puede salir caro.
La cifra, sin rodeos
Desde el 18 de febrero de 2026, el Salario Mínimo Interprofesional está fijado en 1.221 € brutos al mes en 14 pagas, lo que equivale a 17.094 € al año, o 40,70 € al día si tu salario se fija por jornadas. Es una subida del 3,1% respecto a 2025 — 37 € más al mes, 518 € más al año.
Real Decreto 126/2026, de 18 de febrero (BOE del 19 de febrero), acordado entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT.
Si tienes trabajadores con pagas prorrateadas en 12 mensualidades en lugar de 14, el mínimo equivalente sube a 1.424,50 € brutos/mes.
El detalle que de verdad importa: la retroactividad
Aquí es donde queremos que pares un segundo, porque es lo que distingue esta subida de otras. El Real Decreto se aprobó el 18 de febrero, pero sus efectos se aplican desde el 1 de enero de 2026. Eso significa que si en enero y febrero pagaste nóminas con el salario mínimo de 2025 (que era inferior), técnicamente esos meses se quedaron por debajo del mínimo legal ya en vigor con carácter retroactivo — y hay que regularizarlos.
En la práctica, esto se resuelve así:
- 1Se calcula la diferencia entre lo que se pagó en enero y febrero y lo que correspondía con el nuevo SMI.
- 2Esa diferencia se abona como un concepto específico en nómina — normalmente aparece como "Atrasos SMI" en la nómina de marzo.
- 3Las cotizaciones a la Seguridad Social de esos meses también hay que regularizarlas mediante una liquidación complementaria.
Si ya lo hiciste en su momento, perfecto, esto es solo un repaso. Si tienes clientes que aún no lo han revisado, este es exactamente el tipo de aviso que agradecen — porque el riesgo no es solo económico.
Quién no está exento de mirar
¿Y si mi convenio ya paga más que el SMI?
Aquí hay una regla que conviene tener clara para no liarse:
el SMI actúa como un suelo, no como un salario estándar.
El mecanismo que puede ahorrarte un disgusto: compensación y absorción
Si tienes un trabajador cuya retribución total anual (sumando salario base, pluses, incentivos, antigüedad...) ya supera los 17.094 € al año, la subida del SMI puede "absorberse" dentro de esos complementos existentes, sin necesidad de subir el salario base. Es decir: no siempre hay que añadir dinero nuevo — a veces basta con reestructurar cómo se reparte lo que ya se paga. Esto es legal y bastante habitual, pero exige revisar la estructura salarial de cada trabajador uno por uno, no de forma genérica.
Por qué esto no es solo "estar al día" — es un riesgo real de inspección
Varias fuentes especializadas coinciden en algo: la Inspección de Trabajo está especialmente atenta este año al cumplimiento del SMI, precisamente por la retroactividad, que es un punto donde muchas empresas se despistan. Si no se regulariza:
